Cáritas Diocesana de Mérida-Badajoz, presenta su Memoria Diocesana, bajo el título “La Casa Común, la casa de Todos”

Bajo el lema “La Casa Común, la casa de Todos”, Cáritas Diocesana de Mérida-Badajoz, ha presentado hoy 15 de junio, su memoria Institucional.

Una memoria donde se nos invita a rescatar la necesidad de sabernos comunidad de hermanos, de amar y vivir la justicia desde la comunidad, desde la red con otros, estamos llamados a aprender a vivir en común, a convivir en paz, a hacer posible la justicia, la fraternidad entre nosotros.

Hemos querido que este año, nuestra memoria tuviera una peculiaridad claramente visible, tenemos en nuestras manos una casa. Con esta forma, queremos decir que deseamos generar comunidad, que nada ni nadie nos es indiferente. No es posible luchar contra la pobreza sin preocuparnos por nuestro entorno y no podemos cambiarlo sin preocuparnos por las personas que viven en él.

Los datos nos indican que la situación parece haber mejorado, pero solo ligeramente. Corremos el peligro de que lo que parecía pasajero se convierta en estructural. De hecho, es habitual que tener un empleo haya dejado de ser un seguro contra le exclusión y condiciones laborales que hace unos años aparecían indignas ahora se han convertido en un privilegio perseguido por muchos.

Durante el año 2016 se han atendido a 7.235 personas y se han beneficiado de las ayudas de Cáritas un total de 19.492 personas. Toda esta atención es posible gracias al trabajo generoso que en medios de tantas dificultades están haciendo tantas personas y entidades, Cáritas ha contado durante este pasado año con la colaboración de 1.783 voluntarios/as.

La atención a esta realidad se hace desde los 131 puntos de acogida y atención primaria que tiene Cáritas en nuestra diócesis. Además, Cáritas cuenta con dos centros residenciales; Centro Hermano en Badajoz, y el Centro Padre Cristóbal en Mérida, cuatro viviendas de convivencia y autogestión y un centro de Promoción y Empleo.

Durante el año 2016, Cáritas ha podido desarrollar más de 70 proyectos de (mayores, mujer, infancia, empleo, comercio justo…etc.) donde además de la atención primaria se realiza un trabajo de análisis de la realidad, formación, promoción del voluntariado, sensibilización y denuncia.

Para Cáritas, las parroquias han de ser el hogar familiar, que acoge con gratuidad a los hermanos/as que llegan a nuestra posada pidiendo que les escuchemos y atendamos sus demandas. No se trata solo de dar, hay que acoger, escuchar con respeto, tratar con cariño, acompañar, buscar juntos cuales son las soluciones idóneas.

Para el desarrollo de su acción, Cáritas Diocesana de Mérida-Badajoz, ha invertido durante el año 2016 más de 4 millones de euros, distribuidos a través de los distintos programas y proyectos, que permiten mejorar la vida de las personas con las que se trabaja. También con una mirada especial a las personas que están fuera destinando más de 85.000 euros a proyectos y acciones de Cooperación Internacional.

Una vez más esta Memoria, recoge el trabajo de tantas personas y entidades que posibilitan nuevas oportunidades, trabajando mano a mano con las personas y las comunidades, dentro y fuera de nuestras fronteras, potenciado sus capacidades y autonomía, brindándoles la oportunidad de planificar su futuro conforme a sus necesidades, acompañándoles y aprendiendo con ellos a establecer prioridades.

Valores y actitudes a poner en práctica

La mejor manera de responder a la llamada a ser comunidad de seres humanos iguales en derechos y dignidad, bajo el techo de la casa común que es la Creación, pasa por poner en práctica estos valores y actitudes:

1. Hacer comunidad, buscar siempre el bien común, ser participativo.

2. Compartir y vivir sencillamente.

3. Hacer un consumo responsable.

4. Ser cooperativo.

5. Tener un compromiso solidario trabajando por la justicia y los derechos para todos.

6. El dinero no rige mi vida.

7. El bien del ser humano es lo primero.

8. Afán de servicio y gratuidad.

9. Cuidado y religación con la Madre Naturaleza.

10. Cultivar la propia profundidad, la espiritualidad, la trascendencia.