Cáritas Mexicana y la Unidad de Medio Ambiente, Gestión de Riesgo y Emergencia de Cáritas Latinoamericana y del Caribe se han movilizado para coordinar en el terreno las primeras acciones de respuesta a los damnificados por el fuerte terremoto de intensidad 7,1 que ayer golpeó los estados de Morelos, Puebla y México DF.

Ayer mismo se desplazó a la capital mexicana Wilfredo Cervantes, experto de Cáritas Honduras y referente regional de MAGRE (Medio Ambiente, Gestión de Riesgo y Emergencia) del Secretariado Latinoamericano y del Caribe de Cáritas, que ya estaba en el país para coordinar las repuestas de la red Cáritas al seísmo de hace dos semanas en Chiapas y Oaxaca, con objeto de valorar con el equipo local de Cáritas México la situación y las prioridades de los damnificados.

Hasta el momento y en un avance preliminar de daños, Cáritas Mexicana informa de la muerte de al menos 63 personas en la capital del país y el derrumbe de una treintena de edificios. En Morelos se registra la muerte de 42 personas y el colapso del puente de la Autopista del Sol. Y en Puebla se confirma también la muerte de 13 personas y, al menos, una docena de templos colapsados. Son cifras que, sin duda, irán aumentando a medida que se disponga de información más precisa del alcance real de los daños

Los servicios públicos de emergencia están atendiendo a los afectados y movilizándose en las zonas de desastre. Las líneas de teléfono están saturadas, al igual que el tránsito viario. Mientras, continúan las alertas por las posibles réplicas y el estado precario de algunos edificios que puedan derrumbarse.

Mensaje de los obispos mexicanos

Por su parte, la Conferencia Episcopal Mexicana ha difundido un mensaje de solidaridad firmado por su presidente, monseñor José Francisco Robles Ortega, arzobispo de Guadalajara, y su secretario, monseñor Alfonso G. Miranda Guardiola, obispo auxiliar de Monterrey.

En el comunicado, además de expresar su cercanía “a la pena por las víctimas del sismo”, señalar cómo “una vez más, estamos siendo testigos de la solidaridad del pueblo de México, que ve en el que sufre a su hermano. Miles de manos han formado cadenas de vida, para rescatar, alimentar, o poner su granito de arena ante estas emergencias”.

“Hoy más que nunca –señalan los prelados— invitamos al Pueblo de Dios a unirse en solidaridad por nuestros hermanos que están padeciendo las diferentes calamidades que han azotado nuestro país.

En la nota se informa, además, que “desde la Secretaría General de la Conferencia del Episcopado Mexicano, en coordinación con diferentes grupos y organismos de la Iglesia, seguimos muy atentos a la información que va surgiendo en las distintas zonas afectadas, buscando la manera de coordinarnos y poder colaborar más”.

Cáritas Española ha transmitido ya a los responsables de Cáritas Mexicana su solidaridad ante este nuevo desastre natural y toda su disponibilidad para apoyar la respuesta a la emergencia en aquellas necesidades que se consideren prioritarias.