Introducción

Cáritas desarrolla intervenciones dirigidas a mantener e incrementar el bienestar psicofísico y social de las personas mayores dependientes y sus familias.

La finalidad del proyecto es poner en marcha un servicio voluntario de atención y acompañamiento a personas mayores dependientes, y de apoyo a sus familiares cuidadores.

La forma de llevarlo a cabo es crear un recurso de atención temporal para la persona dependiente que facilite la vida a través del acompañamiento de voluntarios, a la vez que crear un espacio para los familiares cuidadores que les procure un respiro en el cuidado de la persona mayor a su cargo, lo que favorece y mejora la calidad de vida de la persona anciana y evita su prematura institucionalización en un recurso residencial, así como mejorar las relaciones familiares y sociales y previene y/o palia situaciones de crisis personal y familiar derivadas del cuidado del familiar dependiente a su cargo.

Todo esto se traduce en la atención temporal a ancianos solos en necesidades que se dan con relativa regularidad como es la asistencia a consulta médica, visitas a parientes o amistades, acompañamiento a actos religiosos, culturales, festivos, etc. o acompañamiento de carácter ordinario.

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¿Qué hacemos?

Acompañamiento domiciliario a personas solas.

Ayuda para la realización de acciones cotidianas: consultas médicas, compras diarias, gestiones administrativas, actividades de ocio y tiempo libre.

Servicio de respiro por horas: Se trata de la modalidad de respiro más flexible y ha sido pensada para dar respuesta a demandas concretas de las familias. Consisten en: Acompañamiento, supervisión y vigilancia en el hogar, que podrá incluir la realización de actividades de ocio como lectura, juegos de mesa. Acompañamiento a paseos.

¿A quiénes atendemos?

Personas mayores de 60 años o enfermas que reúnan todas o algunas de las siguientes características:

  • Que vivan solas.
  • Con algún nivel de dependencia: discapacidad física, psíquica, intelectual o sensorial, con necesidad de ayuda de tercera persona para las actividades de la vida diaria.

Familias que tengan a su cargo personas mayores de 60 años o enfermas con algún nivel de dependencia. En este caso se primarán aquellas familias con menores ingresos económicos o con mayores dificultades sociales y culturales.