Desde Cáritas Diocesana de Mérida-Badajoz junto a las Hijas de la Caridad y la parroquia de San Andrés se harán cargo de la gestión de las antiguas instalaciones de Proyecto Vida, en la calle Bravo Murillo de Badajoz, para alojar, durante los meses más fríos, a las personas sin hogar que viven en la calle.

Con la apertura de este recurso, además de ofrecer cobijo, el objetivo es apoyar y escuchar la situación y problemas de estas personas, pero también, en la medida de la posible, ayudarlas a dar un paso y salir de la calle ofreciéndoles la posibilidad de poder comenzar una nueva etapa en sus vidas a través de los distintos programas que se tienen en Cáritas para su integración social.