Noticia01/02/2020

Encuentro de participantes de Cáritas Parroquiales de la diócesis de Mérida-Badajoz con el Relator Especial de la ONU sobre Pobreza Extrema

En su viaje por España, el Relator Especial de la ONU sobre Pobreza Extrema y Derechos Humanos, Philip Alston, ha querido conocer de primera mano la situación de pobreza y vulneración de los derechos de las personas que viven en el entorno rural. “Vengo a poner rostro a los datos del último informe FOESSA sobre Exclusión y Desarrollo Social en Extremadura”, manifestó Alston.

Durante el encuentro, celebrado el pasado 30 de enero en Villafranca de los Barros (Badajoz), participantes y voluntarios de distintas Cáritas Parroquiales de la diócesis de Mérida-Badajoz se han entrevistado con el enviado de la ONU y le transmitieron las dificultades con las que conviven en nuestra región, en concreto, mostrando las de nuestra diócesis de Mérida-Badajoz.

No somos una tierra pobre, sino históricamente olvidados

Entre los asistentes, se encontraba, Ismael, participante de la Cáritas Parroquial de Llerena, que, junto a Amparo, voluntaria de Cáritas de Cabeza la Vaca, hablaron de la precariedad en los contratos laborales, especialmente en los jóvenes: “nos obligan a irnos fuera de la región”, expusieron. Por otro lado, Juan Antonio, participante de otra Cáritas Parroquial de Hornachos, junto a otros de los presentes en dicho encuentro, mostraron su preocupación por la situación actual de los agricultores, en las que hay familias que deben decidir “entre abonar sus cultivos o invertir ese dinero en bienes de primera necesidad como alimentos o medicamentos”.

Además, también se han evidenciado los problemas de acceso a una vivienda digna, las dificultades planteadas por la exigüidad de accesos y transportes o la falta de atención médica, como la escasez de pediatras o de servicios de ambulancias, tal y como denunció Rosa, de Fuentes de León y Antonia de Monesterio.

Igualmente, María Luisa, de Fuentes de León, aseguró que la población anciana de nuestra región cada vez se encuentra con más problemas de soledad y aislamiento en sus viviendas y localidades, puesto que los jóvenes dejan sus pueblos, y estos se quedan únicamente con la población envejecida y sin los recursos necesarios para tener una vida digna.

Por su parte, el relator sobre Pobreza Extrema y Derechos Humanos de la ONU ha confesado quedarse impresionado por todos los testimonios que ha escuchado a lo largo del día, asegurando que los políticos han dejado abandonadas algunas regiones. En esta línea, se comprometió a señalar y exponer en su informe todas estas problemáticas que se le han presentado durante estos días.

Philip Alston, igualmente, ha querido agradecer a todos los asistentes el esfuerzo y la disponibilidad que han mostrado y animó a Cáritas a que no cese en su labor de ayudar a las personas que más lo necesitan.

Encuentro con EAPN-Extremadura

Durante la jornada en la mañana, Philip Alston, además, se reunió con la Red de entidades extremeñas del tercer sector que trabajan a favor de la inclusión social de personas en situación de vulnerabilidad, pobreza y exclusión social, entre las que se encontraba el Centro Padre Cristóbal de Mérida de Inclusión. Allí, cada asociación mostró su experiencia, preocupaciones e inquietudes al Relator de la ONU.

Resultados del informe

Los resultados preliminares del estudio los conoceremos el próximo día 7 de febrero y el informe final será presentado ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU en Ginebra.

Además, el 4 de febrero está prevista una reunión de trabajo en la sede de Cáritas Española donde el secretario técnico de la Fundación FOESSA, Raúl Flores, podrá explicar al Relator la metodología utilizada por la Fundación en sus investigaciones sobre la realidad social llevadas a cabo en España.