De Fuente de Cantos a Santiago: El viaje transformador del voluntariado joven en el programa ‘Encamina2’
Lo que comenzó el pasado mes de octubre de 2025 como el inicio de un nuevo proyecto de crecimiento y aprendizaje ha culminado con una gran recompensa. El grupo de voluntariado joven de la Cáritas Parroquial de Fuente de Cantos han alcanzado finalmente la Plaza del Obradoiro en Santiago de Compostela, poniendo el broche de oro al programa Encamina2.
Construyendo valores desde la base
El programa Encamina2 nació enfocado en los niños y niñas en etapa de confirmación. Durante todos estos meses, se han trabajado aspectos fundamentales para su desarrollo personal y social: la inteligencia emocional, el trabajo en equipo, la confianza, el fomento de hábitos saludables y la prevención del acoso escolar. Sin embargo, el verdadero corazón del proyecto ha sido la implicación de un grupo de jóvenes voluntarias (a las que cariñosamente se ha asignado el nombre de «reclutas»). Ellas han sido el motor de las labores de acompañamiento con los más pequeños, contando además con el valioso respaldo de voluntarios más mayores y el asesoramiento de profesionales en terapia.
Un reto mayor: «Dicho y hecho»
Pero para estas jóvenes «reclutas» les esperaba un reto aún más grande si estaban dispuestas a asumirlo: realizar el Camino de Santiago. Y dicho y hecho. El pasado 29 de agosto, acompañadas por dos voluntarias adultas, el grupo partió desde Fuente de Cantos rumbo a Sarria para iniciar la ruta a pie hacia la capital compostelana.
Un espíritu lleno de amor y gratitud
Ha sido una experiencia especialmente bonita, tierna, enriquecedora, divertida y sufrida a partes iguales. Se ha entrenado, calentado y orado; se ha compartido la mesa, el descanso y cada kilómetro del camino.
La llegada a la Plaza del Obradoiro no solo ha marcado el fin del trayecto físico, sino la satisfacción de haber llegado con el espíritu lleno de amor. Un hito que ha sido posible gracias a la labor de Cáritas y a la Caridad, pero sobre todo al profundo agradecimiento de haber podido participar, defender y abanderar estos valores tan necesarios.
Y como broche final a esta inolvidable aventura, llegamos para agradecer a nuestra Madre, la Virgen de la Hermosa, el Camino de ida y el de vuelta.



