Cáritas Diocesana de Mérida-Badajoz ha atendido en lo que va de año a 342 personas en situación de sin hogar
La entidad presenta la campaña Nadie Sin Hogar 2026, «Un hogar. Un lugar al que pertenecer», con una semana de actos en Badajoz y Mérida.
En lo que va de año, Cáritas Diocesana de Mérida-Badajoz ha acompañado a 342 personas en situación de sin hogar, a través de los diferentes recursos en la diócesis. Bajo estos datos, la institución de la Iglesia presenta la campaña Nadie Sin Hogar 2026. Este año, la campaña lleva por lema «Un hogar. Un lugar al que pertenecer», poniendo la mirada en algo que va más allá de un techo: la comunidad, los vínculos y el sentido de pertenencia.
Como cada año, Cáritas Diocesana de Mérida-Badajoz se acerca a la realidad de las personas que se encuentran en una situación de sin hogar, reconociendo el camino cotidiano, duro y lleno de obstáculos, que tantas personas recorren para acceder a derechos básicos como la vivienda, el empleo, la salud o la participación social.
Durante este año, 185 personas han pasado por los centros de mínima exigencia de Badajoz (Centro Hermano) y Mérida (Ola de Frío), 113 han sido acompañadas en el Centro de Atención Integral «Padre Cristóbal» de la capital extremeña y 77 han formado parte del Programa de Vivienda de la institución
Itinerario de acompañamiento
Los datos muestran que salir del sinhogarismo es posible cuando hay acompañamiento y oportunidades reales:
- En los centros de mínima exigencia, 87 personas han dejado atrás la situación de calle. De ellas, 41 han dado el paso a una vivienda, propia o del Programa de Vivienda de Cáritas; 6 han encontrado empleo, y el resto ha continuado su proceso en otros recursos especializados.
- En el Centro «Padre Cristóbal», 29 personas han finalizado su estancia tras cumplir con sus objetivos y han podido acceder a un empleo o a una vivienda.
- En el Programa de Vivienda, de las 77 personas atendidas, 20 han conseguido acceder a su propia vivienda.
Cada una de estas salidas es fruto del esfuerzo de las propias personas, que han puesto en juego sus capacidades, y de un acompañamiento que respeta sus tiempos.
“Detrás de estas cifras, hay personas, personas con historias de dolor, de lucha, de pérdida y resistencia, de caídas y esperanza”, afirmó Jesús Salas, director del área de Acción Social de la entidad. “Personas, -continuaba-, que demasiadas veces han sido reducidas a un estereotipo -“sin techo”, “indigente”, “pobre”- que invisibiliza todo lo que son y todo lo que pueden llegar a ser.”
Por eso, esta campaña quiere volver a poner la mirada en aquello que nos une y nos humaniza: la comunidad, los vínculos y el sentido de pertenencia. Porque nadie puede vivir plenamente desde la intemperie social y emocional. Toda persona necesita un lugar donde sentirse acogida, reconocida y parte de algo común.
Es el caso de Juan Antonio Piedehierro, cuya historia ha estado unida a Cáritas Diocesana de Mérida-Badajoz desde 2020. Tras pasar por distintos recursos de la entidad, hoy vive en una residencia, donde ha encontrado un hogar. “Ahora sé dónde voy a dormir y qué voy a comer cada día. Esa seguridad, cuando no la has tenido, lo cambia todo”, cuenta. “Y no es solo eso: ahí me siento parte de algo, de una comunidad, de un pueblo”.
Estos recursos no solo hacen frente al frío, la lluvia y la inseguridad, sino que también a la exclusión, el rechazo y la indiferencia. Son espacios donde una persona puede descansar sin miedo, recuperar fuerzas y volver a mirar el futuro con esperanza. Un hogar no es solo un techo: es dignidad, identidad, estabilidad y oportunidad.
Programación de actos
Un barrio de casas para descubrir que nadie construye un hogar en soledad
El eje de la programación es la exposición «Un hogar. Un lugar al que pertenecer». Podrá visitarse del 20 al 25 de octubre en El Hospital Centro Vivo, en la plaza de Minayo de Badajoz, y del 27 al 30 de octubre en el Centro Cultural Alcazaba, en la calle John Lennon, 5, de Mérida.
La muestra es un barrio simbólico formado por casas. Cada una la ha creado una entidad, un proyecto o un recurso que acompaña a personas en situación de sinhogarismo o de exclusión residencial. En ellas han participado profesionales, voluntariado y las propias personas acompañadas. Con dibujos, colores, símbolos y un lema propio, cada casa cuenta una manera de acoger y lo que significa tener un hogar.
Ninguna casa es igual a otra, pero todas transmiten la misma idea: nadie construye un hogar en soledad.
El resto de la programación se completa con dos presentaciones de la campaña, cada una acompañada de la mesa redonda «Comunidades acogedoras». La primera será el martes 20 de octubre, a las 18:00 horas, en la sede de Fundación Cajalmendralejo (paseo de San Francisco, Badajoz), y la segunda el lunes 26 de octubre, a la misma hora, en el Consorcio de la Ciudad Monumental de Mérida (calle Santa Julia, 5). Entre ambas, el jueves 22 de octubre a las 18:00 horas, la plaza de Minayo de Badajoz acogerá una tarde de encuentro abierta a toda la ciudadanía, con mesa informativa, juegos de mesa tradicionales y un teatro de calle.
El culmen llegará el 25 de octubre, Día de las Personas Sin Hogar, con la Eucaristía que presidirá, D. Amadeo Rodríguez Magro, a las 12:00 horas en la Concatedral de Santa María de Mérida. En esa celebración la Iglesia diocesana hará visible su compromiso con las personas sin hogar y con quienes las acompañan cada día en los recursos de Cáritas, las parroquias y las entidades sociales, y recordará que la fe también se expresa abriendo la comunidad a quien se ha quedado fuera.



