Cáritas Diocesana de Mérida-Badajoz impulsa la inserción laboral de 81 personas en situación o riesgo de exclusión
La orientación laboral, la formación y la intermediación con empresas, claves del modelo de acompañamiento sociolaboral de Cáritas en la diócesis de Mérida-Badajoz.
La exclusión laboral afecta todavía al 17,4% de la población extremeña, según el Informe sobre Exclusión y Desarrollo Social en Extremadura 2025 de la Fundación FOESSA. En ese contexto, Cáritas Diocesana de Mérida-Badajoz logró insertar laboralmente al 16,3% de las 496 personas que participaron en su Programa de Promoción y Empleo durante el pasado año 2025.
«Trabajamos para que todas las personas tengan la oportunidad de acceder a un empleo digno. Por eso acompañamos sus procesos de inserción sociolaboral y fortalecemos sus competencias y habilidades para que puedan enfrentarse en igualdad de condiciones a un mercado laboral cada vez más exigente», señala Cristina Gómez, directora del programa de empleo de Cáritas Diocesana de Mérida-Badajoz.
Detrás de los datos hay personas, con nombres y rostros, y uno de ellos es el de Luis, quien llegó al Programa de Empleo tras más de un año en desempleo y sin derecho a prestación. El curso de Actividades Auxiliares de Almacén y Venta le abrió una puerta que hoy le ha llevado hasta Valencia, donde trabaja como encargado de almacén: «Estuve mucho tiempo parado, pero nunca dejé de soñar con tener una vida digna y desde Cáritas me dieron ese impulso que necesitaba».
Con motivo del Día Internacional del Trabajo, Cáritas Diocesana de Mérida-Badajoz hace balance de un año más de compromiso con el empleo digno como herramienta de integración social.
Orientación, formación e intermediación
Durante 2025, el Programa de Empleo de Cáritas Diocesana de Mérida-Badajoz desarrolló itinerarios integrales de inserción sociolaboral combinando tres ejes de actuación. Un total de 395 personas recibieron orientación laboral, proceso clave para identificar sus necesidades y dotarlas de herramientas de cara al mercado de trabajo. Otras 79 personas accedieron a formación a través de cursos y talleres orientados a potenciar sus competencias personales y profesionales. Y se realizaron acciones de intermediación laboral con 212 personas, actuando Cáritas como puente entre quienes buscan empleo y el tejido empresarial.
Perfil de los participantes
El perfil de las personas atendidas en 2025 refleja la complejidad de las situaciones que se acompañan: más de la mitad son mujeres (54%), frente al 46% de hombres, con edades comprendidas mayoritariamente entre los 36 y los 65 años. Destaca este año un incremento del 10% de personas migrantes respecto al año pasado, «un perfil -comenta Gómez-, marcado por una doble barrera: la del origen y la derivada de su situación administrativa, que limita aún más sus posibilidades en la búsqueda de empleo».
La colaboración con empresas sigue siendo fundamental en la labor de Cáritas Diocesana de Mérida-Badajoz para conseguir que el empleo continúe siendo un factor clave en la integración social de las personas en situación o riesgo de exclusión. En este camino, 65 nuevas empresas se han sumado durante el último año, facilitando prácticas no laborales, ofertas de empleo y sinergias que permiten generar oportunidades reales para quienes más lo necesitan.
Cáritas Diocesana de Mérida-Badajoz agradece igualmente el apoyo de las entidades que han hecho posible el desarrollo del Programa de Empleo: el Fondo Social Europeo, a través del FSE+ de Inclusión Social, Garantía Infantil y Lucha contra la Pobreza Cofinanciado por FSE++ (CCI – 2021ES05SFPR003); la Junta de Extremadura, mediante la convocatoria del IRPF autonómico; el Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030 (IRPF estatal); el Ministerio del Interior; el programa Incorpora de la Fundación “la Caixa”; Cáritas Española y otras entidades privadas que comparten el compromiso de construir una sociedad más justa, inclusiva y con oportunidades reales para todas las personas.



